Algunas cosas que debes tener claro antes de abrir una empresa

Mitos, errores comunes y algunas verdades que tienes que conocer antes de abrir un negocio.

Si te estás planteando abrir una empresa del tipo que sea, es importante que tengas muy claro algunas cosas que no te suelen contar. En cierto modo,  crear un negocio se parece mucho a tener un hijo: es una de las cosas más apasionantes y exigentes que puedes hacer.  Igual que no le recomendaría a cualquiera tener hijos, ya que depende mucho de tu situación personal y la etapa de la vida en la que estés, no le recomendaría a cualquiera abrir una empresa.

1. Mitos acerca de abrir una empresa.

Lo más difícil es abrirla, una vez creada, es más fácil.  Aunque el proceso burocrático y de gestiones que conlleva abrir una empresa es desafiante a veces, no es nada comparado con lo que te viene encima. Crear una empresa es sencillo, en general. Lo complejo es hacer que funcione.

Lo más importante es que empieces con los mejores medios que puedas para distinguirte de la competencia.

Es justo al revés. Realmente al abrir una empresa no sabes lo que quieren tus clientes, porque en general has hablado con unos pocos, y la mayoría lo que quieren está más relacionado con el trato que les dispenses que con los materiales o maquinaria que uses. Formalidad (cumplir lo que se dice), confianza (respetar plazos y tiempos de entrega y pagos) y calidad de servicios (esforzarte en hacer las cosas lo mejor posible), es lo que más van a apreciar en general, junto con un precio razonable, que no necesariamente barato. Gasta lo mínimo posible al principio o tendrás una losa que te costará remontar.

Las empresas, o crecen o mueren.

Desarrollar una empresa es algo que requiere tiempo y esfuerzo, y antes de plantearte llevarla al próximo nivel tienes que tener los recursos preparados previamente. Y los recursos son:

  • Dinero: vender más significa gastar más, y debes tener en el banco el dinero preparado para asumir esos gastos extras y aguantar hasta que te paguen.
  • Personas: una empresa son sus trabajadores, no su maquinaria o sus instalaciones. Crecer implica enfrentarse a nuevos desafíos, y tu personal debe estar formado para ello. Tendrás que invertir en formación o contratación.
  • Procesos: crecer implica aumentar la complejidad. Y aumentar la complejidad sin procesos que te permitan gestionarla es una receta segura para el caos. Primero crea los procesos e implántalos, luego desarrolla y crece.

2. Errores comunes.

Gastarte todo el dinero en abrir la empresa.

Los gastos no terminan cuando consigues abrir, empiezan. Muchas empresas mueren por falta de tesorería (dinero líquido en el banco), ya que al abrir tienes que hacer frente a muchos pagos, pero los clientes vienen poco a poco. Ten cuidado con tener dinero guardado para aguantar los primeros meses.

Confiar excesivamente en el asesor.

Un asesor o una gestoría son profesionales muy efectivos para presentar los impuestos, llevar la contabilidad y asesorarte en temas administrativos, pero en general no son directores financieros, ni expertos en gestión empresarial. Con esto quiero decir que pienses en ellos como un profesional que presenta adecuadamente lo papeles que te exige la administración, pero que no delegues aspectos de la gestión de tu negocio como el control de lo que gastas y ganas en ellos. Esa tarea siempre corresponderá al emprendedor, y conviene que tengas claro en todo momento lo que tendrás que pagar en tu próxima declaración de IVA, impuesto de sociedades o IRPF.

Confundir rentabilidad con liquidez.

Puedes ser muy rentable por vender mucho, y no tener ni un euro en el banco. De hecho, muchas empresas fracasan por este motivo, se quedan sin dinero para hacer frente a los pagos, aunque su contabilidad diga que ganan mucho. Vender implica gastos, y los clientes a veces pagan tarde y mal. Y no siempre sabes realmente lo que estás ganando con la venta. Controla siempre el dinero líquido, disponible, que tienes en el banco, y ten abierta alguna póliza de crédito con una entidad bancaria para poder asumir el tiempo entre que vendes y te pagan.

3. Verdades sobre ser empresario.

Vas a vivir muchos malos momentos. Asúmelo cuanto antes.

No pasa nada, es parte de la vida y es normal. Tendrás que despedir trabajadores, tendrás que enfrentarte a impagos de clientes, tendrás que decidir si sigues o cierras cuando caiga tu rentabilidad…te enfrentarás a decisiones complejas que te pondrán a prueba anímicamente. Y mientras, la vida sigue, con sus cosas buenas y malas. A menudo se juntará todo en una tormenta perfecta. Seguir adelante muchas veces es cuestión de tener claro lo que quieres, y luchar por ello en medio de la incertidumbre.

Vas a trabajar más que ninguno de tus trabajadores.

Sobre todo en los primeros años. La típica imagen del empresario que se pasa por la empresa unas horas a controlar y apenas trabaja es irreal, o se corresponde con personas que han trabajado muy duro muchos años, y han conseguido llegar a un estado en el que las cosas funcionan bien sin ellos.

Durante un tiempo, la empresa te costará el dinero, no te lo dará.

Este tiempo cambia según el sector, pero lo normal es que desarrollar un nuevo negocio te cueste el dinero durante mínimo unos cuantos meses. Eso es normal, y tienes que tenerlo previsto.

Compartir 0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *